Al principio la empresa se especializó a la fabricación de herramientas de mesurar y calibradores para la industria de alambre en la vecindad. En los años siguientes se conquistaron los centros del alambre en el país y en el extranjero. Según la crónica, ya se hacian exportes a Rusia antes de la Primera Guerra Mundial. Como en los valles estrechos de Altena la ampliación de la empresa era imposible, PETIG se mudó a Grevenbroich después de la muerte del fundador en el año 1950. Bajo gestión de Hermann Petig, hijo del fundador, la empresa expandió y consolidó su red de distribución. Especialmente exitosas fueron las representaciones en Francia, Italia, Inglaterra y Suecia. Hermann Petig, un constructor de vieja escuela, tuvo entre otros patentes para cizallas que se empleaban principalmente en minería.
Desarrollo de cizallas innovativas
"En el año 1952 perfeccionamos la construcción de las primeras cizallas para cortar alambre de acero, cables metálicos y cables aptas para la producción en serie. Estas forman hasta hoy la base para las exigentes cizallas de PETIG", cuenta Karl-Friedrich Petig, quien a gestionado junto a su mujer Elke la empresa con éxito durante los últimos 25 años.
Gracias a la ampliación de la red de distribución europea, muchos clientes internacionales han sido ganados. El porcentaje de exporte creció en los años 60 a más de 38%. Hoy, más de 60% de la cifra de negocio se hace mediante el exporte y se pueden encontrar los productos de PETIG por todo el mundo.
Mediante el desarrollo continuo y acompañado por muchas innovaciones el el áera de cizallas de acero, cortadoras transversales y punzonadoras, la tendencia industrial de racionalización y automación fué respaldada. Como uno de los pioneros, la empresa PETIG desarrolló cizallas hidraulicas de auxilio que se vendieron a cientos al THW y a bomberos.
En el curso de los años, la exigencia de calidad a los productos de alambre encontró su respuesta en el control de calidad gracias al desarrollo de la prensa de prueba. Hoy en día se pueden encontrar prensas de prueba PETIG en más de 40 paises.
Cambio de generación en la empresa
Con la transmisión de la gerencia a su hijo Karl-Friedrich a mitad de los años 70, Hermann Petig condicionó el terreno para el futuro de la empresa. Él, siendo und técnico de todo corazón, reconoció las múltiples posibildades industriales que ofrece el punzonado contra otros métodos de procesamiento y tomó la ocasión de añadir una gama de productos adicional. Sean punzonadoras múltiples, punzonadoras móbiles o punzonadoras de tubos y profiles con control CNC: en PETIG el usuario industrial siempre encuentra la solución para su caso de empleo.
Conocida se hizo la empresa gracias al punzonado sin deformaciones de profiles. "Punzonar tubos sin deformarlos es una ciencia que se tuvo que ganar", explica Karl-Friedrich Petig. Hoy esta técnica toma una grán parte en la buena reputación de la empresa.
Conceptos para el futuro
Con perspicacia se desarrollaron en los últimos años, además de los productos de alta calidad para el proceso de alambre, las cizallas para cables. Grán importancia ganó esta gama de productos mediante el desarrollo de fuentes de energía renovables. Gracias a la energía solar y eólica se ha cambiado la exigencia de la distribución de energía y la colocación de cables en grandes geografías va acompañada con una demanda por cables aumentada. Especialmente orgulloso se está de la "nueva" HKS 9, una cizalla que puede cortar cables con diámetros de hasta 350 mm, cómo se utilizan en cables submarinos.
Tranquilo mira Karl-Friedrich Petig hacia el futuro, sabiendo que deja una empresa bien situada a sus sucesores.



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